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Una Revista de la NCYT
GCZ NÚMERO 2 MAYO DE 2026
ARTÍCULO

Fundamentos Filosóficos Contra El Constructivismo Social

“Escribir es crear, moldear opiniones, el lenguaje nos engaña, por lo tanto, la cabeza nos engaña. Imaginate la IA.”

La cabeza nos engaña: hay pseudo-filosofías de las ciencias que parten de un exceso moral en términos Aristotélicos, como lo es la soberbia. Su tesis principal es creer que pueden ser superiores a otrxs seres vivos e igualarse a Dios. En la Tragedia Griega se plantea el constante enfrentamiento entre el poder del hombre2 y de los dioses; si bien muchos mitos religiosos antiguos creen en la existencia del alma, en su contacto con otros niveles de la realidad superiores al nuestro y en su esencia divida, esto no significa que el hombre sea Dios, sino que su sitio en el cosmos es otro y otro su destino. Así, por ejemplo, según Platón (1988) escribió, en el mito del carro alado, el ser humano no puede disciplinar sus impulsos irracionales, actos que provocaron su caída del mundo supra celeste al mundo terrenal. De esto concluye que nuestro propósito en la vida terrenal es pulir estos defectos y excesos morales que no nos permiten habitar niveles superiores de la realidad.

Parafraseando a Platón, sólo la idea del bien que habita en la parte divina del hombre, es decir su alma, hace posible el verdadero conocimiento, siempre que se haga uso de la razón, método que permite la reminiscencia. Pero todo esto, ¿qué tiene que ver con el constructivismo, se preguntarán? Resulta que el constructivismo sostiene como tesis metafísica fundacional que la realidad, al menos la parte que podemos captar con los sentidos y procesar mediante la razón, es el resultado de una construcción social. Ante esta tesis, Sócrates y Platón dirían que es sofismo, a la altura del famoso principio filosófico planteado por Protágoras: "el hombre es la medida de todas las cosas".

La práctica del consenso en ciencia por parte de la comunidad científica, en cuanto: 1) al método que permite la adquisición de nuevos conocimientos; 2) la teoría o teorías aceptadas por la comunidad científica; 3) las prácticas experimentales y de laboratorio correctas; 4) la aceptación de los resultados de nuevas investigaciones, son el resultado de procesos políticos democráticos, una tecnología social que debe llevarse a la práctica por todos los científicos y que se basa en el cumplimiento de las reglas que rigen a la ciencia. No obstante, esto no significa que no existan jerarquías y luchas políticas entre los integrantes, porque resulta que, si las hay, y han sido investigadas por filósofos de la ciencia como Kuhn y Feyerabend, y entre los argentinos Ricardo Gómez.

En tiempos de oscurantismo como los que estamos viviendo actualmente a nivel nacional e internacional, reaparecen pseudo-filosofías y pseudociencias nihilistas, superficiales y abstractas que viven en las apariencias y niegan la existencia del otrx. Para estas teorías la realidad material y concreta no existe y es producto, en última instancia, de una consciencia colectiva lingüística. La filosofía representada por un búho, como así mismo pensaba Platón, puede ver en la oscuridad, siendo la búsqueda de la sabiduría su misión y propósito, debido a que la hemos olvidado.

“Sostener que la realidad es una construcción social, incluyendo con eso a la naturaleza con todos sus componentes bióticos y abióticos, no sólo es soberbio, sino que es falso.”

Sostener que la realidad es una construcción social3, incluyendo con eso a la naturaleza con todos sus componentes bióticos y abióticos, no sólo es soberbio, sino que es falso. Creer que, porque el ser humano ha modificado la biosfera, esta ya no se encuentra en su estado “virgen”. En principio, esto último no se sabe a qué se refiere, además de resultar insostenible, porque niega los procesos de regeneración que tiene la naturaleza y sus estados sucesionales, que se evidencian en los distintos tipos de ecosistemas. Poniendo entre paréntesis lo inexplicable que tiene la existencia humana y la realidad que nos rodea. Y con ello, en términos epistemológicos, niega la posibilidad del conocimiento y de la ciencia. Además de realizar lo que denomino una confusión ontológica al superponer y reducir toda la realidad al nivel social, ignorando y desconociendo otros niveles de la realidad y su estudio disciplinar4.

La actitud y actividad científica y filosófica consiste en la búsqueda del conocimiento verdadero a pesar de las dificultades que dicha empresa presenta. Es una actitud optimista epistemológicamente hablando que hace frente al negacionismo. El ser humano no crea la realidad material, como tampoco puede ir en contra de las leyes que rigen al cosmos, ya que estas existen de forma inmanente, independiente e inherente, siendo sus partes constitutivas. Es como señalar que podemos detener el tiempo y estar en varios lugares al mismo tiempo. La tecnología, aplicación de la ciencia básica, más que construir la realidad y la naturaleza, la ha destruido, que es una cosa totalmente distinta, en parte debido a su enfoque reduccionista e instrumental sólo en post de aumentar las ganancias de los grandes capitales.

Si negamos el terricidio (Millán, 2024) perpetuado con las formas de extractivismo que adoptan las sociedades capitalistas del siglo XXI no podremos remediarlo y quedaremos al borde del colapso ecológico y de la sexta extinción masiva de especies, sumando a esto el cambio climático. Contra los embrujos del siglo XXI, nada mejor que una dosis de materialismo y realismo. Los dos apuntan a decir que no vivimos solos y que incluso existe lo incognoscible, que nos lleva a la curiosidad, el asombro y la duda, indispensables para las inspiraciones científicas y filosóficas en ese afán por obtener nuevos conocimientos.

Por ejemplo, los hechos trágicos que tiene consigo la vida nos demuestran que la realidad no depende de nuestra percepción, y que incluso la razón y los sentidos nos engañan. Muchas veces y aun con suficiente experiencia, podemos predecir que sucederá cierto acontecimiento, pero en realidad termina sucediendo otro totalmente distinto. De esta forma siempre terminamos chocando con la realidad fáctica, quien pone en tela de juicio nuestras creencias, que en algunos casos se convierten en dogmas. Es por esto que resulta más sabio adoptar la virtud socrática de la humildad, ya que nos permite la búsqueda de la sabiduría, por sobre dogmas que se vuelven recursivos y circulares. En el “todo vale”5, los seres vivos somos descartables.

“Como diría Mario Bunge (2015): hay que agitar menos y estudiar más. La paradoja es que la enseñanza y práctica de la teoría constructivista se extendió en la ciencia y en la filosofía desde la certeza, sin debate filosófico y científico, como un dogma.”

La cabeza nos engaña, sin el contraste con la realidad fáctica. Todo esto sucede porque se habla sin saber, sin pensamiento crítico ni reflexión filosófica. Es por esto que la ciencia sin filosofía crítica se vuelve boba y susceptible de caer en modas y engaños metafísicos que terminan nublando la razón, haciendo de la ciencia pseudociencia.

A modo de consigna

El filósofo siempre fue el que va para adelante de forma positiva a pesar de los obstáculos que representa la búsqueda de la sabiduría. El sofista abandonó esa búsqueda porque le pareció innecesaria y una tarea titánica que no está dentro de las posibilidades humanas; nuestra sabiduría tiene límites, los límites de la razón. Recordemos el razonamiento que realiza Gorgias: Nada existe (tesis ontológica nihilista); si algo existe no lo podemos conocer (tesis epistemológica escéptica); y si lo podemos conocer no lo podemos comunicar (tesis antropológica relativista subjetivista). Como lo hicieron los sofistas, en la actualidad se instrumentaliza el conocimiento: el fin justifica los medios.

Sin embargo, fue y continúa siendo la obstinación y la perseverancia lo que caracterizó a la humanidad y a la actitud científica y filosófica, posicionándose en el puedo conocer en lugar de en el no puedo conocer. Por lo tanto, el constructivismo social es una propuesta teórica antifilosófica y anticientífica que caracterizó a la década de los 90’6, con la consolidación del capitalismo luego de la caída del muro de Berlín, y que hoy, en la segunda década del siglo XXI, vuelve a tomar fuerza en el mundo académico y social. Trayendo como consecuencias la negación y anulación del conocimiento, con una finalidad únicamente política de imponer la doxa por sobre la episteme.

Notas
  1. Docente de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. Doctora en Epistemología e Historia de la Ciencia (UNTREF), Licenciada y Profesora en Filosofía (UNMdP). Investigadora independiente.
  2. Entendiendo a la palabra hombre como un universal de humanidad. Si bien pueden existir críticas respecto a la utilización de este término por ignorar a las mujeres y diversidades, lo cierto es que el lenguaje requiere también de economía. Para lo que se busca significar en el texto, “hombre” es la palabra justa, ni muy extensa como para provocar confusión, ni tan diminuta para provocar falta de entendimiento.
  3. Sokal, Alan ha realizado críticas severas al constructivismo, el famoso escándalo Sokal y su libro Imposturas Intelectuales lo demuestran.
  4. Niveles físicos (materia inerte), biológicos (seres vivos), psicológicos (mente/conducta) y sociales.
  5. Ético, epistemológico y ontológico.
  6. Lo que se denominó posmodernidad o modernidad líquida como señaló Zygmunt Bauman. Se comprende entonces que lo que caracteriza antropológicamente al constructivismo es al individuo propio del sistema capitalista; o sea, lo que se busca educar es al tipo de sujeto que se necesita para reproducir el poder. Un individuo funcional al sistema y acrítico, que todo lo acepta de forma natural.

Referencias bibliográficas
Bunge, M. (2015). Crítica de la nueva sociología de la ciencia. Laetoli.
Carpio, A. (2004). Principios de filosofía. Glauco.
García Curilaf, C. I. (2020). El aporte de la epistemología mecanísmica para abordar los problemas epistemológicos y ontológicos de la ecología científica [Tesis doctoral, Universidad Nacional de Tres de Febrero].
García Curilaf, C. I. (2025). Sobre la construcción social de la realidad y la búsqueda de la sabiduría en el siglo XXI. Escritos y reflexiones filosóficas. https://garciacurilaf.blogspot.com/
Lyotard, J.-F. (1991). La condición posmoderna. R.E.I.
Millán, M. (2024). Terricidio: Sabiduría ancestral para un mundo alternativo. Sudamericana.
Platón. (1988). Diálogos III: Fedro, Banquete, Fedón (C. García Gual, Trad.). Gredos.