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Una Revista de la NCYT
AÑO 2026 - NÚMERO 1 ABRIL DE 2026
GÉNERO · POLÍTICA · DERECHOS

La ideología de género: la hidra del gobierno libertario

Heridas discursivas y sensibilidades políticas

El discurso contra el feminismo, las diversidades, la inclusión y los inmigrantes, pronunciado por el presidente Javier Milei en el Foro Económico Mundial de Davos en 2025 se viralizó en redes sociales. El contenido suscitó un rechazo categórico por parte de diversos sectores y movimientos sociales en todo el mundo, principalmente los de carácter feminista y de las diversidades sexuales y de género1. En este contexto de ofensiva contra las políticas públicas, institucionalidades y agendas de género y diversidad y en respuesta a los enunciados de Milei, tuvo lugar en Argentina la “Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista”. Dicho de otro modo: el discurso de Milei no pasó desapercibido e incentivó una contraofensiva organizada y es en ese carácter que interesa tomarlo aquí como objeto de análisis.

Sin perder de vista su especificidad, es posible afirmar que el discurso de Milei se inscribe en un repertorio de gramáticas políticas antigénero y antifeministas que, en los últimos años, se han consolidado como uno de los puntos de articulación y legitimación de las derechas contemporáneas a nivel regional e internacional (Cabezas Fernández y Vega Solís, 2022; Faúndes, 2023; Butler, 2024). Como han mostrado distintos trabajos, las derechas despliegan tanto formas explícitas de odio y rechazo hacia los feminismos y las disidencias sexuales, como procesos de identificación y resignificación de ciertos lenguajes y demandas feministas (Güemes, 2023; Vázquez y Spataro, 2025).

De cara a lo dicho por Milei en Davos, interesa en particular la forma en que el presidente construye la denominada “ideología de género”, uno de los caballos de batalla de las derechas contemporáneas para simplificar y deslegitimar las transformaciones sociales de las últimas décadas. Nos proponemos, entonces, identificar algunas de las operaciones retóricas mediante las que el presidente argentino configura discursivamente la “ideología de género”, así como los afectos, sensibilidades y disposiciones políticas que dicha construcción busca movilizar o habilitar.

"El feminismo es necesariamente teoría del discurso en tanto implica una toma de conciencia del carácter discursivo, es decir, histórico-político, de lo que llamamos realidad, de su carácter de construcción y producto." — Giulia Colaizzi

La construcción de la HIDRA

Según Giulia Colaizzi (1990), el análisis del discurso y el análisis feminista de la realidad social no pueden pensarse por separado. Para la autora, el feminismo es necesariamente teoría del discurso en tanto “implica una toma de conciencia del carácter discursivo, es decir, histórico-político, de lo que llamamos realidad, de su carácter de construcción y producto” (p. 20). Asumiendo esta perspectiva, es que abordamos la denominada “ideología de género” como una construcción discursiva, movilizada políticamente, susceptible de ser desglosada en sus sentidos y efectos.

En primer lugar, la propia apelación a la noción de “ideología” supone un llamado de atención. Su uso, por parte del presidente, permite marcar al género, al feminismo o a las políticas y teorías de diversidad como una posición particular y politizada, y en consecuencia como una visión distorsionada de la realidad. En contraposición, quien enuncia esa acusación se ubica a sí mismo del lado de lo no ideológico, es decir, de lo que “es” de lo verdadero. De esa forma, al explicitar el carácter ideológico de la organización y movilización de demandas vinculadas a los géneros y las sexualidades, el discurso tiene como efecto la desacreditación de estas y el camuflaje de la dimensión política de su posicionamiento. Resalta el carácter ideológico de los “otros”, a la par que invisibiliza el propio.

Otra operación relevante en esta denuncia de lo ideológico es la apelación a lo biológico y a su materialidad natural. Cuando Milei afirma que “se ha llegado incluso a cuestionar la idea misma de sexo a través de la nefasta ideología de género” (Oficina del Presidente, 2025, 18:34), en su enunciado está presente otra operación de descalificación al presentar el cuestionamiento del sexo como un caso extremo. “Se ha llegado incluso” aparece anunciado como el caso límite de una deriva ideológico-simbólica que habría llegado a negar la materialidad “innegable” del sexo. La formulación, a su vez, al presentar como un dato transparente el carácter natural del sexo, echa por tierra, junto con la crítica a la naturaleza del sexo, todas las demás críticas, en tanto quedarían subsumidas bajo su carácter ideológico. Por debajo de esta forma de ordenar el discurso del presidente está presente también una operación de renaturalización de la correspondencia binaria entre sexo y género. Esta operación se realiza a partir de la reposición de la dicotomía entre naturaleza y cultura, en la medida en que se apela al sexo como lo supuestamente natural y se reduce al género a lo ideológico-simbólico, al tiempo que se reafirma la preeminencia de lo natural sobre lo artificial.

Una tercera operación identificable en el discurso de Milei en Davos es la condensación de una serie de demandas y agendas bajo un mismo monolito. Al afirmar, por ejemplo, que “(…) Feminismo, diversidad, inclusión, equidad, inmigración, aborto, ecologismo, ideología de género, entre otros, son cabezas de una misma criatura” (Oficina del Presidente, 2025, 12:11). Estos elementos aparecen en el discurso presidencial como parte de una misma cadena equivalencial, que los vuelve partes de una misma cosa. La imagen elegida para este sintagma es reveladora de la operación: “una criatura, un monstruo de múltiples cabezas”. La particularidad de esta “criatura” reside en la forma flexible que asume, su capacidad de absorber elementos, incorporar demandas y sumar “cabezas”. Esa plasticidad la vuelve una figura eficaz, ya que le permite reorganizarse según el contexto. ¿La consecuencia? La creación de una “criatura” de contornos difusos. La “ideología de género” se configura, de esa forma, como una amenaza latente y capilar. De allí también la insistencia en su supuesta penetración en las instituciones, en las leyes, en la cultura o en la educación, insistencia que construye, a su vez, una urgencia de intervención.

"El gran yunque que aparece como denominador común en los países e instituciones que están fracasando es el virus mental de la ideología woke. Esta es la gran epidemia de nuestra época que debe ser curada, es el cáncer que hay que extirpar." — Javier Milei, Davos 2025

En esa misma línea, otra operación relevante es la figuración de la “ideología de género” como una forma de contaminación o corrupción moral que opera desde dentro. Lo anterior supone un agregado a la amenaza latente, que no se presenta únicamente de forma externa, sino también como algo que habita o forma parte de las universidades y escuelas, los marcos normativos, los organismos públicos, etc. De allí que el discurso del mandatario no se limite a la oposición, sino que incluya también un llamado a la acción bajo una lógica “quirúrgica”. “(…) El gran yunque que aparece como denominador común en los países e instituciones que están fracasando es el virus mental de la ideología woke. Esta es la gran epidemia de nuestra época que debe ser curada, es el cáncer que hay que extirpar” (Oficina del Presidente, 2025, 5:38). Aquí aparece una cuestión derivada. La caracterización de la ideología de género a partir de metáforas biomédicas, es decir, el abordaje de la sociedad como un cuerpo enfermo, tiene como segundo paso la proyección de esas metáforas y de sus correlativas medidas de acción sobre los cuerpos de mujeres y diversidades sexo-genéricas. Sostener discursivamente que la “ideología de género” es una enfermedad da pie a que aquellos cuerpos asociados a ella sean también abordados como cuerpos portadores de esa amenaza. La noción de un “virus mental” introduce otro elemento a considerar: la posibilidad de “contagio”. Según esta lógica, la mera exposición a la “ideología de género” es peligrosa, especialmente para las infancias, entendidas como más “expuestas” al adoctrinamiento.

En esa línea, aparecen enunciados como: “Dos americanos homosexuales que, enarbolando la bandera de la diversidad sexual, fueron condenados a cien años de prisión por abusar y filmar a sus hijos adoptivos durante más de dos años (…) En sus versiones más extremas, la ideología de género constituye lisa y llanamente abuso infantil. Son pedófilos.” (Oficina del Presidente, 2025, 15:43). Lo que entra en juego en este caso, es una operación de generalización. A partir de un caso particular, el enunciado extrae una conclusión general y la proyecta sobre quienes adhieren o promueven la “ideología de género”. En ese desplazamiento, el caso deja de remitir únicamente a los sujetos implicados y pasa a volverse representativo, e incluso extensible, a los sectores pro-género. Los efectos retóricos de esta generalización se refuerzan por el tipo de caso que grafica. Al remitir al abuso infantil, la generalización se apoya en aquello que socialmente aparece como intolerable y que suscita pánico inmediato. Al vincular discursivamente “ideología de género” con pedofilia, se sugiere que la distorsión ideológica de los sectores pro-género supone también una distorsión sexual.

La identificación de estas operaciones retóricas nos permite reflexionar en torno al pathos del discurso de Milei. Es decir, en la dimensión afectiva, las sensibilidades que su discursividad busca activar y movilizar, así como las disposiciones que estos afectos habilitan en la vida social. Si la “ideología de género” es presentada como una distorsión de la realidad, como un monstruo de múltiples cabezas, como una enfermedad contagiosa, o como una amenaza para las infancias, se delinea una orientación afectiva del discurso que es posible identificar. Miedo,ideologia_genero_hidra_ed_1_2026.html resentimiento, rechazo, odio. Sensibilidades que son encarnadas en cuerpos concretos, los de las mujeres y diversidades sexuales y de género, que aparecen como responsables, cómplices, portantes de la “ideología de género”.

En términos de subjetividad política, la movilización afectiva del miedo, el odio y el resentimiento produce efectos específicos. En lo que refiere a la construcción de antagonismos políticos y a los modos legítimos de intervenir en ellos, la discursividad de Milei articula elementos patologizantes, securitarios y criminalizantes. A un monstruo se lo combate, a una enfermedad se la cura, a un cáncer se lo extirpa. Frente a esta retórica, y al sentido de urgencia y necesidad de accionar contra el peligro de la “ideología de género”, se legitiman respuestas que, en otras condiciones, no serían aceptables. La caracterización, entonces, ya no es la de un adversario, sino la de un enemigo, respecto del cual se justifican y toleran formas de intervención violentas que, de otro modo, no resultarían legítimas en el marco democrático.

CRÍMENES DE ODIO EN ARGENTINA

2021: 120 casos

2022: 129 casos

2023: 133 casos

2024: 140 casos

2025: 227 casos

+62% de aumento entre 2024 y 2025

Fuente: Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT+

Palabras de cierre

En este punto, interesa volver sobre el carácter material del discurso y de sus efectos. Frente a quienes niegan su performatividad, o lo reducen a un conjunto de signos abstractos, resulta fundamental destacar el papel que ocupan los discursos sociales como dispositivos que no solo operan en el plano simbólico, es decir, en la construcción de sentidos que circulan, sedimentan y se reproducen, sino que también actúan sobre los cuerpos, los deseos y las prácticas.

En lo que refiere a los efectos de la construcción discursiva de la denominada “ideología de género” por parte del presidente Milei, interesan en concreto aquellos que produce sobre las vidas y los cuerpos de las mujeres y de las diversidades sexuales y de género. La construcción del mandatario, en tanto peligro, amenaza o enfermedad, organiza ciertas sensibilidades, delimita enemigos y habilita disposiciones afectivas y políticas frente a corporalidades construidas como responsables de ese peligro.

Según el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT+, 2025 se presenta como un año de inflexión en lo que refiere a los crímenes de odio en Argentina. “Mientras que en 2021 se registraron 120 casos, en 2022 la cifra ascendió a 129, en 2023 a 133 y en 2024 a 140, el año 2025 cerró con 227 crímenes de odio” (s/f, p. 48). El aumento que muestra el registro desde 2021 se vuelve particularmente significativo en el salto entre 2024 y 2025. Si bien en la producción y ejercicio generizado de la violencia intervienen múltiples dimensiones, no pueden pasarse por alto las relaciones entre violencia y discurso, menos aun cuando la construcción de esa narrativa proviene de la máxima investidura del poder político. En otras palabras, cuando el presidente reproduce y moviliza el odio, el miedo y el resentimiento a través de la “ideología de género”, configura una subjetividad política que excede la lógica del adversario político para inscribirse en la de enemigo. En la discursividad presidencial, el peligro se encarna en determinadas corporalidades, que quedan expuestas a formas de intervención violentas, amparadas en la construcción policéfala de la “ideología de género”.

¡Contra la ofensiva patriarcal, organización feminista!


Referencias bibliográficas

  • Butler, J. (2024). ¿Quién teme al género? Paidós.
  • Cabezas Fernández, M. y Vega Solís, C. (2022). La reacción patriarcal. Neoliberalismo autoritario, politización religiosa y nuevas derechas. Bellaterra Edicions.
  • Colaizzi, G. (1990). Feminismo y teoría del discurso: razones para un debate. Debate feminista, 5, 105-119.
  • Faúndes, J. M. M. (2023). ¿De qué hablan cuando hablan de “ideología de género”? La construcción del enemigo total. Astrolabio. Nueva Época, (30), 177-203.
  • Güemes, C. (2023). Nuevas derechas y feminismo: de su combate a su resignificación. Extremas derechas y democracia.
  • Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT+. (s. f.). Informe 2025: Motivados por discriminación por orientación sexual, expresión e identidad de género. Defensoría LGBT+; Federación Argentina LGBT+; Defensoría del Pueblo de la Nación.
  • Oficina del Presidente. (2025, 23 enero). Discurso del Presidente Milei en el Foro Económico Mundial de Davos 2025 [Video]. YouTube.
  • Vázquez, M., & Spataro, C. (2025). Sin padre, sin marido y sin estado: Feministas de las nuevas derechas. Siglo XXI Editores.

Notas

1 Para ver un resumen de los dichos consultar en: https://www.clacso.org/preocupacion-global-por-los-discursos-de-odio-del-presidente-argentino-en-davos/