Hay un fantasma que recorre el imaginario de nuestra época: la sensación generalizada de que no hay alternativa al capitalismo, de que el fin de la historia ya llegó y solo resta administrar el colapso (Fisher, 2009). Esa percepción, que el pensador británico describió como "la creencia de que el capitalismo es el único sistema político y económico viable", funciona como una jaula invisible. Nos convence de que la lucha es inútil, de que cualquier intento de organización es romántico o ingenuo.
La Tierra Explota viene a romper esa jaula. Las comunidades que retrata el documental no solo resisten: construyen. No esperan que el Estado o el mercado resuelvan sus problemas; tejen redes de cuidado, asambleas y estrategias de comunicación propia. En sus prácticas cotidianas, estas mujeres demuestran que el realismo capitalista es, en realidad, una profecía autocumplida: solo es "realista" porque hemos aceptado que lo es.
El documental de Juan Pablo Lepore se presenta como una radiografía urgente y descarnada del modelo extractivista en Argentina. A través de un recorrido visual y testimonial que atraviesa la megaminería, el fracking y el agronegocio tóxico, la película expone con crudeza cómo los bienes comunes son sacrificados en nombre de un progreso que solo beneficia a unos pocos, mientras deja a su paso contaminación, enfermedad y despojo.
Pero el documental no se agota en la constatación de la catástrofe, sino que reside en la respuesta social que emerge frente a ella. Lepore sostiene su relato sobre los hombros de cuatro mujeres líderes: Jenny Luján (La Rioja), Mariela Leiva (Entre Ríos), Miriam Samudio (Misiones) y Guni Cañas (Mendoza). Al centrarse en sus historias, el director desplaza el discurso de la resignación y lo transforma en un manifiesto político que reivindica la organización como herramienta de transformación.
Al poner el cuerpo y la palabra en el territorio, las protagonistas de la película nos devuelven una alternativa posible, anclada en la comunidad. Y nos muestran que la defensa del territorio no es un acto aislado de heroicidad individual, sino un proceso colectivo que echa raíces en la memoria histórica y la cultura de los pueblos. La cámara se convierte en un denominador común y en un punto de unión para juntar luchas que parecieran inconexas, pero que tienen un denominador común: dar batalla al capitalismo salvaje.
Lepore inscribe su documental en la tradición del cine militante y revolucionario de Argentina y Latinoamérica, como "continuador del cine de Pino Solanas, de Raimundo Glazer, de Fernando Birri". Con humildad, el director y activista busca honrar ese legado del cine político que interviene en la realidad, visibiliza relatos que los grandes medios soslayan y se convierte en una herramienta para contraponer subjetividades disruptivas al capitalismo hegemónico. Esta gran película nos recuerda que las crisis ambientales contemporáneas no se resuelven aguardando la buena voluntad política o las elecciones futuras, sino luchando en el presente para que ese futuro sea siquiera posible.
La Tierra Explota es un acto de insubordinación filosófica que nos recuerda que el futuro no está escrito, y que la organización colectiva es la única herramienta capaz de escribirlo de otro modo. Luchar no es solo una opción de resistencia, es la única forma de construir alternativas viables y habitar un presente digno.
Referencias y recursos
- Fisher, M. (2009). Capitalist Realism: Is There No Alternative? Zero Books.
- Lepore, J. P. (Director). (2026). La Tierra Explota [Documental]. Argentina.
La Tierra Explota, el documental de Juan Pablo Lepore.