Al finalizar la carrera de grado en Psicología, decidí orientar mi tesis de grado hacia la problemática del uso de las inteligencias artificiales con la que interactuamos cada vez más, por el interés que me generó el mal uso de las mismas como tratamiento terapéutico por parte de los usuarios que no encuentran un espacio adecuado para llevarlo a cabo, y por la experiencia cercana de una persona que sufrió una descompensación psicótica producto de un delirio provocado y reafirmado por los modelos de lenguaje.
La subjetividad no es un algoritmo
La práctica del psicoanálisis se diferencia de la psicología como ciencia, ya que esta última se propone explicar la conducta humana a través de ubicar sus móviles y controlar las variables que puedan desencadenarla. El psicoanálisis no se ocupa de comprender la conducta, no es una práctica categórica, sino más bien creativa, lograr producir algo. ¿Y qué es lo que producimos? Subjetividad: el análisis busca ser un espacio en donde los sujetos puedan responder a su malestar no con ideas o prácticas prescriptas para encontrar la felicidad, sino que puedan construirla, que puedan inventar algo propio que dé sentido a la particularidad de cada quien, porque si cada sujeto es único, cada forma de vivir es única.
Los Large Language Model (LLM) se introdujeron en la vida cotidiana de todas las personas que poseen un dispositivo móvil, la novedad de la Inteligencia Artificial se instaló rápidamente en todo el mundo como la nueva promesa tecnológica de optimización y facilitador de la existencia. Su capacidad de emular el lenguaje humano, y acceder rápidamente a la vasta información que circula en el internet, le han otorgado a esta tecnología un semblante casi divino de una entidad que nos permite encontrar la respuesta para cualquier inquietud de nuestras vidas, en especial las que aquejan a la emocionalidad y la toma de decisiones (Sadin, 2018).
El problema principal del uso de los chatbots de Inteligencia Artificial (Chat GPT, Claude, Gemini, etc.) como si fueran consejeros terapéuticos o acompañantes en la escucha es que estos no responden (ni podrán responder) al malestar subjetivo procurando una mitigación o cura para los sujetos: están programados para estimular al usuario a que interactúe lo más que pueda con el modelo de lenguaje, así éste logra captar mayor información para acrecentar el banco de datos que posee la gran empresa que está detrás de la aplicación. Anna Duffey, trabajadora social de Banner Health, uno de los sistemas de asistencia de salud sin fines de lucro más grande de los Estados Unidos, dice: "La terapia en línea no está destinada a abordar crisis de salud mental o situaciones que requieren un seguimiento cercano, como el riesgo de suicidio o la psicosis. (…) Pueden ayudar con el estrés, la atención plena o los controles diarios, pero no pueden reemplazar la atención profesional." (11/11/2025)
La IA responde extrayendo del algoritmo de datos la información que mejor sirva para generar en el usuario la sensación de que es escuchado y piense que "tiene la respuesta" para todos sus problemas —ya que la angustia, la incomodidad, el padecimiento pueden convertirse en materias primas de explotación para obtener ganancias, ya sean terapias, tratamientos, cursos, suscripciones, Planes Premium, talleres, medicación alopática como homeopática, etc. Pero, de no haber una respuesta disponible en la red —y estamos hablando del síntoma como acontecimiento único de cada sujeto, algo para lo que no se ha escrito una respuesta precisa previa a la existencia del mismo— los LLM recurren a las llamadas "Alucinaciones IA", que son respuestas inventadas en pos de su propio desarrollo optimizador, ya que el chatbot se preocupa por su propio desarrollo de integrar información, no le importa las repercusiones que su respuesta pueda generar en el usuario: "los modelos de lenguaje alucinan porque los procedimientos estándar de entrenamiento y evaluación valoran más las conjeturas que el reconocimiento de la incertidumbre" (Kalai, Ofir, Vempala, Zhang. 2025).
En la teoría psicoanalítica, la posición de un analista opera desde el lugar del Sujeto de Supuesto Saber (Lacan, 1964), es decir, que para el paciente nosotros sabemos algo de su padecer y de cómo curarlo, pero esta pretensión existe como una herramienta de sugestión para impulsar el tratamiento. La cura acontece cuando el analista acompaña desde este lugar adjudicado a que el paciente elabore su propia invención, que ordene sus síntomas y malestares, para poder encontrar la cura en sí mismo. "Velamos por la autonomía última del enfermo aprovechando la sugestión para hacerle cumplir un trabajo psíquico que tiene por consecuencia necesaria una mejoría duradera de su situación psíquica." (Freud, S. (1912). Sobre la dinámica de la transferencia). Así es como opera la Transferencia, el vínculo dentro de la alianza terapéutica que ha permitido que el tratamiento funcione a lo largo de la historia. Este vínculo no puede existir sin el compromiso ético del analista de retirar sus propios intereses en favor de la cura del paciente, y de solo tomar el lugar de quien tiene el saber en tanto sea beneficioso para el tratamiento, y pagando con su persona, su palabra y su juicio (Lacan, 1961).
Por el solo hecho de que hay transferencia estamos implicados en la posición de ser aquel que contiene el objeto fundamental que está en juego en el análisis de un sujeto, (…) que nosotros caracterizamos como aquello que constituye el fantasma fundamental, que instaura el lugar donde el sujeto puede fijarse como deseo. (Lacan, 1961).
La lógica del algoritmo, en cambio, responde al modelo mercantil del sistema capitalista, lo que Byung Chul-Han llama Dataísmo (2014), donde la tecnología opera como un discurso donde todo debe optimizarse, cuantificarse y garantizar resultados para los intereses empresariales, olvidando así el sentido: el deseo humano se reprograma, la demanda queda customizada, degradando a la singularidad. Ante el pedido de ayuda del usuario, la IA ofrece datos, consuelo, se adapta a lo que el sujeto quiere escuchar, sus propuestas son egosintónicas porque no trata con un paciente, sino que atiende a un cliente.
La tecnología que encubre la herida social
En el comienzo, los teléfonos y celulares cumplían la función de permitir que las personas pudiéramos comunicarnos con mayor frecuencia y disponibilidad. Era un medio para facilitar la interacción con otro, en cambio, con el desarrollo de estos modelos de lenguaje, el celular ya no se usa para hablar con nadie, solo para interactuar con la IA.
Principalmente podemos ubicar dos factores principales que podrían explicar la razón de que estas nuevas tecnologías se hayan impregnado tan rápidamente en nuestra vida cotidiana, más allá de la utilidad e innovación reales que traen para nosotros: la cada vez más progresiva crisis económica posterior a la Pandemia Mundial de Covid-19 (2020-2022) que ha dejado a nuestra población en records históricos en todos los padecimientos de salud mental (ansiedad, depresión, adicciones, suicidios) ante un sistema de salud pública y privada que no da abasto a semejante demanda (con el detalle importante de que este sistema es desfinanciado y desarmado cada día más por parte del estado). Por otra parte, las secuelas de la pandemia, en paralelo a una mayor inserción de la experiencia humana en la realidad digital de las redes, han debilitado el lazo social humano que conforma nuestro entramado comunitario que salvaguarda a los sujetos ante el sufrimiento psíquico. La desconfianza en el otro y la radicalización del individualismo en esta época ha empujado a muchos sujetos a creer en el hechizo fetichista de la tecnología como un lugar más confiable y efectivo que en compartir su malestar con un otro semejante.
No podemos negar que en todo el mundo se están realizando experimentos y pruebas de tratamientos con las nuevas tecnologías, y que muchas veces el tono condescendiente y organizativo de los modelos de lenguaje provee de alivio y contención en un momento de crisis para muchas personas que no saben a quién concurrir, o no tienen con quién hablar. El problema recae en que la interacción con la IA reemplace la atención con un/a profesional al momento que aparezcan los síntomas y patologías más serias del malestar psíquico.
Psicosis IA
Un ejemplo del que se está hablando desde los últimos años es el fenómeno llamado "Psicosis IA", que refieren a casos heterogéneos, pero que comparten un desencadenante común: la interacción con los modelos de lenguaje refuerza e incentiva las certezas delirantes del sujeto, llevándolo al desencadenamiento de síntomas psicóticos y hasta inclusive el pasaje al acto suicida. A riesgo de ser demasiado simplista o reducir la complejidad de los síntomas, podemos explicar el desencadenamiento de estos casos siguiendo con el concepto del Sujeto del Supuesto Saber y lo funcionalidad que tienen los LLM a la hora de interactuar con el usuario. "La tecnología podría no generar el delirio, pero la persona le dice a la computadora que es su realidad y la computadora lo acepta como verdad y lo refleja" (Sakata, 2025).
En la psicosis, el otro que ocupa el lugar del saber puede volverse una entidad divina que controla al sujeto, o en una figura persecutoria hostil. En la mayoría de los casos consultados para este trabajo (El País, 2026; Infobae, 2025), los chatbots ocupan el primer lugar gracias a su perfil cordial y gentil, pero también gracias a su obsecuencia, que es su mejor estrategia para que el usuario quiera engancharse en hablar horas y horas con la IA: decirle lo que quiere escuchar, darle la razón cuando los datos no puedan responder o que los invente para satisfacer la demanda del cliente. En casos de delirio psicótico, la IA reafirma las ideas alucinógenas del sujeto, lo incentiva a profundizar en la ideación ulterior a la realidad y genera un vínculo con el sujeto donde este llega a darle a adjudicarle a la IA una suerte de humanidad o figura divina idealizada.
La importancia del lazo, del encuentro
La IA se ofrece como un accesorio complementario del propio narcisismo de los sujetos: se acomoda a las necesidades del mismo sin cuestionarlo, sin oponerle un límite a su deseo, como lo es el deseo ajeno que posee un otro humano semejante. La importancia de la terapia con personas se inscribe, no solo en la experiencia y el criterio del profesional, sino en la capacidad de escucha que hasta ahora solo el humano posee. La escucha no implica solo dar un espacio de contención y un consejo agradable, también opera el silencio que abre la puerta de la incertidumbre, el vacío con el que el sujeto puede elaborar algo de sí mismo para hacer algo con lo que padece; también en el desacuerdo y el llamado de atención que intente conmover la posición del sujeto para que pueda quitarle la fuerza a sus síntomas que lo aquejan, y que se han impregnado en su narcisismo resistente a la cura. "Una máquina que reproduce tu estado emocional con precisión (…) se convierte en un espejo que halaga tu dolor en lugar de enfrentarlo. Eso no es cuidado: es consumo." (Dans, 2025)
Por estas razones, deberíamos pensar cómo reparar la organización social de los sujetos, antes que buscar la tecnología o los dispositivos que puedan ocultar mejor el malestar que padece todo sujeto del lenguaje y la cultura, en especial cuando la tecnología presente todavía deja mucho por desear a la hora de pensarla como un tratamiento psicoterapéutico. La crisis del lazo social no puede soslayarse con el desarrollo tecnológico, es imperativo apostar por recuperar la comunidad, el estado de bienestar que provea el acceso a dispositivos de atención psicológica, y el deseo colectivo para poder superar la coyuntura en materia de salud mental que atravesamos.
Referencias Bibliográficas
Dans, E. (2025). Cuando la inteligencia artificial finge preocuparse: el peligroso auge del terapeuta algorítmico. Blog personal. https://www.enriquedans.com/2025/12/cuando-lainteligencia-artificial-finge-preocuparse-el-peligroso-auge-del-terapeuta-algoritmico.html
El País. (5 de marzo de 2026). Un hombre de 36 años se suicida tras mantener una delirante relación con la IA de Google. https://elpais.com/tecnologia/2026-03-05/un-hombre-de-36-anos-se-suicida-tras-mantener-una-delirante-relacion-con-la-ia-de-google.html
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Noriega, P. (2025). Qué es la "psicosis de la IA" y por qué es un fenómeno emergente ligado al uso intensivo de chatbots. Infobae. https://www.infobae.com/tecno/2025/12/30/que-es-la-psicosis-de-la-ia-y-por-que-es-un-fenomeno-emergente-ligado-al-uso-intensivo-de-chatbots
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Thurrott, S. (2025). Aplicaciones de salud mental y chatbots: ¿pueden realmente ayudarte a sentirte mejor? Banner Health Blog.